David Sánchez
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El director colombiano Simón Vélez llega a la Berlinale con Piedras preciosas, seleccionada en la sección Forum. La noticia, que coincidió con su cumpleaños, marcó un momento simbólico para una película que –según él mismo– ha estado atravesada por sincronías y una energía casi “mágica” desde su gestación.
Tu nombre coincide con el del arquitecto de Manizales llamado Simón Vélez, una figura de renombre mundial. ¿Te confunden a menudo con él? ¿Cómo convives con esa coincidencia? ¿Alguna vez esa confusión te ha abierto conversaciones inesperadas o situaciones curiosas en el mundo cultural o profesional?
Conozco varios Simón Vélez, casi todos artistas. Cuando era adolecente me presentaron al arquitecto que mencionas en una exposición en Medellín y le extendí la mano y le dije: Mucho gusto Simón Vélez a lo que él respondió con una sonrisa: Mucho gusto Simón Vélez. Estaría bueno hacer una convención de Simones Vélez, como en Silvia Prieto, la fascinante película de Martín Rejtman.
Piedras preciosas fue seleccionada para la Berlinale. ¿Qué significa para ti que la película empiece su recorrido en un espacio como Berlín?
Para mí y para todo el equipo que hizo posible la película ha sido una noticia muy bonita, es una película que ha sido muy mágica en todo su proceso quizá por el poder de las piedras. Berlinale es enorme y asisten muchos programadores de diferentes festivales del mundo que desde ya han mostrado su interés en considerar la peli, así que todo parece indicar que la peli tendrá un buen recorrido.
¿En qué punto del proceso creativo llegó la noticia de Berlín y cómo impactó eso en tu relación con la película, que aún no se ha estrenado?
Aun nos faltaba terminar todo el trabajo de sonido, he tenido la fortuna de trabajar con Daniel Giraldo y Juanma López en todo el montaje y diseño sonoro de la película y gracias a ellos, y su talento, la película creció mucho hasta la versión que será proyectada en Berlinale. En diciembre recibimos el estímulo de posproducción del FDC para terminar como corresponde. Estas han sido todas noticias muy sincronizadas luego de que la película atravesara una temporada de silencios y estancamiento. Debo anotar que la noticia de la selección en Berlinale llegó el día de mi cumpleaños, regalazo.
Parte del rodaje ocurre en Francia. ¿Por qué ese país era necesario para la historia y para el recorrido del personaje?
La película inicia en Francia porque Juan Lugo, el protagonista que interpreta el papel de Machado, se había mudado a vivir ahí. Si Juan estaba viviendo en Japón seguro la película se hacía en Tokyo.
¿Tu vínculo con Francia es solo narrativo o existe también una relación personal, vital o artística con ese lugar?
No tengo relación alguna con Francia, la película tampoco habla de Francia particularmente, como decía anteriormente, la película podría haber sucedido en cualquier parte del mundo en donde se encontrase Juan Lugo.
La película aborda la experiencia de un personaje hispanoamericano en Europa.
¿Qué te interesaba explorar sobre la migración, el trabajo y la sensación de estar “fuera de lugar”?
Me interesa mucho el fuera de lugar, el fuera de contexto, en todos los aspectos tanto expresivos como simbólicos. Es un interés que cargo desde que descubrí el surrealismo. La migración no es un tema en la película, pero sí lo es la descontextualización del personaje en los diferentes escenarios que transita, es un forastero no solo en Francia sino también en los lugares que recorre en Medellín.
… la película podría haber sucedido en cualquier parte del mundo en donde se encontrase Juan Lugo.
El título Piedras preciosas sugiere valor, deseo y también extracción.
¿Qué te atrajo de ese símbolo y cómo dialoga con los temas de la película?
En 2017,junto con el fotógrafo Mauricio Reyes, rodamos las imágenes de las piedras sin ningún propósito en una tienda en Bogotá. Esas imágenes estuvieron en un disco duro durante mucho tiempo y siempre tenía pendiente usarlas para algún proyecto, en el momento que rodé estas imágenes lo hice desde una pulsión por el interés que me producían sus colores, brillos y texturas. Cuando en 2023 decidí rodar un ejercicio actoral con Juan Lugo, supe que era el momento de desempolvar las imágenes de las piedras y utilizarlas como excusa para desarrollar el relato de Piedras preciosas, de ahí sale la esmeralda que es el McGuffin que ayuda a navegar una película fragmentada y que, por momentos, parece flotar en su propia lógica, pero siempre vuelve a la tierra, a las piedras y su brillo.
Pensando en lo que viene después, ¿qué esperas que Piedras preciosas abra para ti: más preguntas, nuevos caminos narrativos o una forma particular de situarte como cineasta?
Después del estreno, la película ya no me pertenece, es del espectador y sobre todo espero que abra preguntas en el espectador. Por mi parte tengo siempre muchos proyectos en mente, no solo como director sino también como productor; ahora mismo estoy coproduciendo la película nueva de Paulo Carneiro, cineasta de Portugal y también hago parte de COOCINE, una cooperativa de cine en Medellín en la cual nos hemos juntados personas que trabajamos en cine para repensar le exhibición, la formación, la producción y el ejercicio cinematográfico colectivo.
Fin
7-4-2026
Toulouse (Francia)
