Entrevista a Gala del Sol (Llueve sobre Babel)

Mauricio Romero

 

Estamos en Bogotá con Gala del Sol, directora caleña, en un sitio demasiado bogotano. Estamos en el parque de la 93. ¿Por qué estamos conversando acá? Porque vamos a irnos caminando hacia Cinemanía, que es donde está la función de prensa de tu película. Se estrenó en el festival de cine de Cali, ha pasado por Sundance, por Rotterdam, por Málaga y hasta ahora llega a Colombia. Entonces, es un viaje largo. ¿Qué te hace pensar eso a vos como directora?

 

Pues la verdad siento que para ser una ópera prima nos ha ido súper bien a nivel internacional. Es una peli de fantasía que reimagina el infierno de Dante, pero tropical, punk y queer. Y donde seguimos a un grupo de personajes de amanecer a amanecer, alrededor de un bar mítico que se llama Babel y que resulta ser el mismísimo purgatorio. Y ahí está la Flaca, que es la muerte personificada, y todos los personajes están apostando años de vida con ella para salvarse o para salvar a alguien que aman.

 

La peli, como estabas diciendo Mauro, hizo un recorrido internacional fuerte en festivales, pasó por más de sesenta festivales. Tuvo distribución en salas de cine, en teatros en veinte países. Ahora Colombia va a ser el número veintiuno. HBO Max la tiene en Europa, la aerolínea Iberia la tiene en entretenimiento a bordo, Filmin la cogió para España, ahora finales de año sale en Amazon Prime y en Apple TV para compra o renta.

 

De Llueve sobre Babel. Alguien podría decir que es realismo mágico, pero vos le ponés más adjetivos.

 

Yo diría que es la antítesis de realismo mágico, porque el realismo mágico es lo mágico dentro de lo real. Y acá te presento un mundo que es fantástico. Entonces es lo real dentro de lo fantástico. Es un mundo con una salamandra que habla, con sombras masoquistas haciendo peleas de kung fu en un motel que es el infierno, con la muerte personificada, con un bartender que resulta estar en un bar que es el purgatorio y el ángel guardián de una drag queen. Entonces es como que no puedes decir que es la realidad, o sea, te presento una Cali de otra dimensión. Yo digo que es retro futurista trópico punk o steam punk tropical, y es una Cali donde lo real y lo fantástico se desdibuja.

 

Creo que en una conversación previa nosotros hablábamos de que utilizaste una cantidad de cosas que en la escuela de cine le dicen a uno: “No” [risas].

 

Juemadre. Yo llevé toda la contraria. Tengo niños, tengo animales, tengo pelas de kung fu, de karate, mejor dicho… [risas] La verdad, es que esta película se hizo por un grupo de veinteañeros caleños, muchachos que simplemente no le tenían miedo al No. O sea, nosotros no nos cansábamos de tocar puertas, porque en nuestra cabeza el No ya lo teníamos. O sea, hubo mucha gente que me dio muchos comentarios, ¿sabes? La la película tiene cuatro líneas narrativas, dos de las cuales son LGBTI. Hubo gente que me dijo: “Quítale una línea LGBTI, que eso no le gusta a la gente.” Tengo muchos personajes afro, esto es refunable. Hubo gente que me dijo: “Cambia personajes afro por personajes de color de piel más clarito.” Yo, al final, obviamente no lo hice. Hubo gente que me dijo: “Cambia algunos de los actores por actores más conocidos.” Y, en últimas, yo llevé la contraria, hice lo que se me dio la gana y terminamos haciendo una película que un grupo de veinteañeros en la pandemia quería ver en el cine colombiano y que nos parecía que no estaba dentro del panorama, que tocaba temas que para nosotros son relevantes y que merecían la pena ser contados desde un punto diferente de vista.

Juemadre, la altura de Bogotá me tiene… [grito ahogado]. Bueno, es que llegué anoche de Cali.

… yo llevé la contraria, hice lo que se me dio la gana y terminamos haciendo una película que un grupo de veinteañeros en la pandemia quería ver en el cine colombiano y que nos parecía que no estaba dentro del panorama …

Allá al fondo se ve Cinemanía. Vamos a llegar y a continuar la conversación allá, tomando agüita para el soroche…

Bueno, entonces retomamos la conversación, y puse el afiche de Llueve sobre Babel, que está hermosísimo.

 

Hecho en la linterna, Zecarrillo lo diseñó.

 

Oye, es una película coral, por lo que se ve, por lo que muestra también el afiche, ¿no? ¿Cómo fue ese reto de manejar tantas líneas narrativas, como decías ahorita, pero también tantos arcos?

 

Pues mira que siento que yo fui muy privilegiada porque la gran mayoría de directores tienen de pronto un mes o algunas semanas para trabajar con sus actores. Yo realmente empecé a trabajar con este grupo de actores durante la pandemia, nos reuníamos por video llamada y, al principio, no sabíamos que se iba a volver una película. Estábamos era contrarrestando la crisis existencial pues de pandemia,

 

Gestionando las emociones de cada uno ahí…

 

Exacto. Yo tenía veintitrés años y los chicos tenían todos entre veinte y veintidós. Estaban en el último año de la universidad y yo estaba recién graduada de la universidad, y pues, la verdad, yo iba a hacer otra película en pandemia que iba a ser mi primer largo y se canceló, pues le íbamos a grabar en julio del 2020, obviamente en marzo que nos encerraron se salieron los inversionistas y cancelaron los productores. Yo en ese momento vivía en Los Ángeles, ya llevaba seis años allá, y me regresé en el último vuelo que entró al Dorado antes de que cerrara y ahí me tocaron los “astronautas” midiendo la fiebre de uno con las “pistolitas” esas. Eso fue súper distópico, y yo estaba en una crisis la barraca…

 

Yo hice teatro desde que tenía cuatro años, entonces llamé un amigo que hacía teatro conmigo en el colegio y le dije: “Ve, conseguime un grupo de actores con los que pueda trabajar, porque me estoy enloqueciendo. “Y él me consiguió un grupo de actores de teatro que querían hacer cine. Entonces, empezamos a reunirnos y creamos un colectivo que se llamaba Tropi Colectivo. Yo les hacía actividades de actuación para cine, les traducía master classes y, en una de esas, les hice un ejercicio de creación de personajes, donde les pedí que crearan un personaje que siempre hubieran querido hacer y un personaje que les ayudara a sanar algo de sus vidas. Entonces ellos trajeron cosas reales de sus vidas y yo lo que hice fue mezclar eso con una Cali de otra dimensión que, como te dije, se llama la Ciudad de Maya y es retro futurista trópico punk. Entonces es una Cali donde lo real y lo fantástico se desdibujan y donde hay personajes míticos como la Flaca, que es la muerte personificada; el Boticario, que es un bartender que resulta ser el diablo; Erato, que es un ángel guardián… y se mezclan con personajes reales. Yo digo que los puedes ver caminando por la calle Quinta de Cali mientras se comen un chontaduro. [risas]

Entonces ellos trajeron cosas reales de sus vidas y yo lo que hice fue mezclar eso con una Cali de otra dimensión que, como te dije, se llama la Ciudad de Maya y es retro futurista trópico punk.

Entonces, al principio, era un ejercicio de psicomagia, para que los actores pudieran atravesar las mismas emociones de los personajes en un arco del viaje el héroe perfecto, que pudieran generar una catarsis para cerrar, a través de sus personajes, y sanar cosas que no pudieron en sus vidas reales.

 

Es súper interesante, porque entonces el actor provee parte de lo que necesita sanar para después ponerlo en escena. ¿Con todos los que trabajaste en ese grupo lograste filmar la película?

 

Con la gran mayoría. Hubo un par de personas que están como medio adentro, medio afuera, y al final pues no estuvieron en el rodaje, pero la gran mayoría estuvo. Mira, Uma creó su personaje, Monet creó su personaje, Timbi creó su personaje, Boticario creó su personaje, también Jacob y el Callegüeso. Entonces, sí, la verdad fue un ejercicio súper especial porque, claro, ya para el momento en que grabamos llevaba yo dos años trabajando con los muchachos. Entonces ya los personajes se habían vuelto casi que una segunda piel para ellos y habíamos desarrollado un cierto tipo de intimidad, y de complicidad, de tal manera que en rodaje yo les hacía un gesto y ellos sabían qué cambiar y así pudimos jugar.

 

Realmente, a los seis meses de haber empezado a reunirnos por video llamada, nos conocimos en persona. Y fue a través de ejercicios de improvisación, que hacíamos en una terraza que me prestaban por allá en el barrio San Cayetano en Cali, que me inspiré para escribir el guion, porque vi temas como que se solapaban entre las distintas líneas narrativas, y que pues, naturalmente, había temas que a esa edad son importantes para uno. Entonces vos ves temas en la película de búsqueda de la identidad, de sanar la culpa, el tema con la muerte…

 

La familia, la religión…

 

La familia, la religión, exacto. La espiritualidad y ser queer, ¿no?, y la Flaca, que es la que los cruza a todos. La muerte personificada sale porque para mí en pandemia fue la primera vez lidiando con la enfermedad y con la muerte. Tenía veintitrés años. Entonces yo dije: “Juemadre, bueno, ¿qué pasaría si yo pudiera apostar años de vida con la muerte para salvar a las personas que amo?” Y cómo sería la muerte caleña, obviamente no sería una muerte con una guadaña, vestida de negro, o sea, no una calavera, no. Yo dije tendría que ser una mamacita con un afro gigante, unos pantalones amarillos bota campana, que no le gustaría hacer su trabajo, sería la más salsera, apostadora, tomatrago, pasaría sus días apostando años de vida con borrachos, en bares de mala muerte. Entonces de ahí es que sale la Flaca, y como no le gusta hacer su trabajo, tiene a Dante. Nosotros decimos que la película es el infierno de Dante, pero tropical.

 

 

Ahorita me estás diciendo, mientras estábamos caminando, que arrancaste toda esta idea a los veintitrés años y ayer cumpliste treinta. Lleva hacer una película muchos años, ¿no?

 

Sí, sí, la verdad. Mira, yo terminé la primera versión del guion a los veinticuatro, en diciembre del 2020. Todo el 2021 y 2022 estuvimos tratando de financiarla.

 

¿Es tu tesis de grado?

 

Mi tesis de grado se llamaba Pasajeros en trance, un corto que estuvo en los premios Oscar de Estudiantes (Está por ahí en internet si la quieren buscar), que son la misma academia de cine gringa y con los mismos jurados, pero las películas que compiten son tesis universitarias. Entonces ese es un corto de 24 minutos que grabamos entre España y Los Ángeles. Pero este es mi primer largometraje ya graduada de la universidad. Yo no apliqué al FDC… perdón, yo digo muchas cosas funables.

 

No, no, pero es que hay muchas maneras de hacer una película en la actualidad.

 

Yo no apliqué al FDC porque la peli es reloca, entonces yo dije: “No, de aquí a que me gane el FCD, o sea, cumplo sesenta años, literal.” Y por ahí no es, pero a nosotros no nos para nadie. Entonces empecé a averiguar y vi que en Colombia estaba la ley de cine. Entonces creé mi empresa en 2021, que es Gala del Sol Films y aplicamos a la ley de cine. Aprendimos a sacar la resolución de Proyecto Nacional, certificados tributarios y luego éramos un grupo de peladitos buscando inversionistas por todo lado. A ver quién nos decía que sí. Entonces de cien, doscientas empresas que tocamos la puerta, tres nos dijeron que sí. O sea, el lema de todo esto era no tenerle miedo al No, porque el No ya lo tenemos. Entonces de verdad que yo me cansé de tocar puertas, pero tres me dijeron que sí, una constructora, una inmobiliaria y una empresa de telas. Entonces invirtieron en la película y la rodamos de octubre a noviembre de 2022.

Yo no apliqué al FDC porque la peli es reloca, entonces yo dije: “No, de aquí a que me gane el FCD, o sea, cumplo sesenta años, literal.” Y por ahí no es, pero a nosotros no nos para nadie.

Entonces me traje un amigo de la universidad, un japonés americano, Sten Tadashi Olson, que, de hecho, su tesis de la universidad fue mi primer set cuando yo estaba en primer año, y a mí me encantaba el trabajo de él, y yo decía: “Qué bacano trabajar un día con este man.” Y obviamente yo no lo podía pagar, pero yo le mandé el guion y ese man se vino a Colombia dos meses, por lo que él cobra en Los Ángeles por dos semanas.

 

Como director de foto…

 

Director de foto, sí. Me puso la cámara, una Alexa Mini; me puso los lentes, unos lentes Zeiss Super Speed, los mismos con los que grabaron El resplandor, de Kurick. Entonces la película se ve pues mucho más cara. Juemadre, luego empecé a editarla yo. Estuve once meses editándola en el cuarto de mi hermano, en la casa de mis papás, literal. Ya al final yo era como, “No, parce, esto no es lo mío. Yo debía haber sido monja budista en Nepal”, porque yo iba a ser monja de verdad, o sea, eso es otro cuento que después se lo he hecho… y tuve una crisis existencial ni la berraca y estuve a punto de abandonarlo todo. Y luego el actor que hace Dante empezó a venir a mi casa todos los días y se quedaba conmigo hasta las tres o cuatro de la mañana y me decía: “Gala, vos no te puedes dormir hasta terminar otras dos escenas.” Y me pedía papitas con Coca Cola por Rappi, y me engordé como diez kilos. Eso fue caótico, pero terminamos la primera versión de la peli.

 

Otro amigo de la universidad, porque es que yo digo que a veces es mejor tener un grupo de muy buenos amigos que mucho dinero. Otro amigo de la universidad se vino dos meses a Cali a ayudarme a cerrar esa primera versión de la película sin cobrarme un peso. Y él es director y él se ganó un Emmy de estudiantes cuando estaba en el colegio. Luego, yo cambié la mentalidad, Y dije: “Bueno, no me importa si la gente ve esta película o no, si les gustó o no, si va a festivales o no, la voy a terminar porque se lo debo al grupo de actores que empezó a trabajar conmigo en pandemia.”

 

¿O sea, en algún momento vos dijiste: “Esta vaina no se va a hacer”?

 

Cuando estaba editándola sí, yo que tuve mi crisis, y dije: “Yo voy a abandonar todo, me voy de Monja para a raparme, vestirme naranja, suerte con todo.” Pero lo que te digo, cambié la mentalidad y dije: “La voy a terminar para que este grupo de actores se vea en pantalla grande, porque ellos abrieron sus corazones, trajeron cosas de sus vidas y de ahí salió la historia.” Entonces yo se los debía. Y si ellos pudieron sanar cosas de sus vidas, de pronto gente en la audiencia también iba a poder sanar. Entonces en ese momento que cambié la mentalidad se empezaron a abrir puertas y, no sé si vos te acordás, pero hubo una época en que empezaron a haber paros en Los Ángeles, y paró la IATSE, que es el gremio de eléctricos; paró después el gremio de guionistas, después el gremio de directores y luego SAG-AFTRA, el gremio de actores. Entonces en Los Ángeles no se estaba haciendo nada. Y otro amigo de la universidad, que estaba trabaja en Sony Pictures Studios en Los Ángeles, que es diseñador de sonido, se puso hacer el diseño de sonido de la película con el socio de él, James Parnell, que trabaja en Universal. Entonces terminamos haciendo diseño de sonido de la película con estos dos mega cracks de la industria, que trabajan en proyectos gigantes y, al final, mezclamos la película en el Kim Novak Theater en Sony Picture Studios, en Los Ángeles, un teatro gigante, 145 personas, donde mezclaron también La pasión de Cristo, donde mezclaron Spider-Man. Jerry me decía: “Vos sos demasiado de buenas, porque vos soy la única persona que se beneficia del paro.”

 

Después con el color me pasó igual. Otro amigo que es colorista en Nueva York me dijo: “Te cobro lo que cobraría por un video musical para hacerte la película.” Y el man, o sea, el mentor de él, Tashi Trieu, que nos daba clase en la universidad, es el colorista de todas las películas de Avatar, de James Cameron, de Star Wars, de Star Trek, de Stranger Things… Y claro, nosotros estamos haciendo el color de la peli y si había algo que no nos gustaba, que no terminábamos, le mandábamos el plano a Tashi y Tashi no lo regresaba. Tashi siempre estuvo ahí pendiente. Entonces, claro, tuvimos una muy buena postproducción. Yo hice dos tesis en la universidad, la de Pasajeros en trance, la de los Oscars, y tuve otra tesis que fue un híbrido de animación con acción viva, y era la tesis de los chicos de animación que me pidieron a mí dirigir la parte de acción viva, y se volvieron muy amigos míos y ellos pues, hoy en día, son unos artistas de efectos especiales en Hollywood. Los berracos me cobraron como si siguiéramos en la universidad, literal.

Jerry me decía: “Vos sos demasiado de buenas, porque vos soy la única persona que se beneficia del paro.”

Entonces, claro, tuvimos muy buena postproducción. La peli después entró a Sundance, que es mi festival de cine favorito desde que estoy en la universidad, porque celebra el cine independiente. Es el festival más importante de cine en Estados Unidos. Conseguimos agentes de ventas en España y en Francia. Los de España manejan toda la parte de theatrical, plataformas, teatros, cruceros, aerolíneas. Los de Francia manejan non theatrical, que son universidades, instituciones, festivales, etcétera, y conseguí mánagers. Entonces, es que mira, la diferencia con festivales más grandes o más conocidos en el mundo como Cannes, Venecia, etcétera, es que vos estás mostrando y está mostrando Angelina Jolie una película de cincuenta millones de dólares. Entonces, va más que todo prensa, pero Sundance es un festival para nuevos creadores también. Entonces van agentes de talento, van mánagers y el día de la premier me firmaron los managers de Michael B. Jordan, que se acaba ganar el Oscar. Es una empresa que se llama M88.

 

Entonces, mira, yo hace dos años le decía a José, mi novio: “Qué bacano un día poder tener reuniones con Warner, con Pixar, o sea, con todas estas empresas gigantes…” Y el año pasado estuve haciendo todo eso. Hubo gente que a mí me decía como, “No, eso no pasa acá en Colombia, eso es imposible, eso es por allá.” Y es como que el año pasado estuve rotando con ejecutivos que vieron la película y les gustó en todas las grandes empresas…

 

Y eso es a partir de Sundance…

 

Eso es a partir de Sundance. Sí. Y a partir de lo de los mánagers, que eso se llama General Meetings. Cuando fuimos a la Warner, una de las ejecutivas, que se llama Diamond McNeil, me dijo: “Estoy pasando tu película en los teatros del estudio para que la vean otros ejecutivos.” Y yo le decía, o sea, realmente nada es imposible. Entonces también siento que es una peli que prueba que vos no tenés que esperar a cumplir 30, 40, 50 años para hacer tu película y que no necesitás esperar a que alguien se le ocurra financiarte, o que llegue el momento correcto, porque el momento correcto nunca va a llegar. O sea, mi consejo es, vos querés hacer cine, tirate a hacer la película con lo que tenés, con un grupo de muy buenos amigos. Y de verdad que siento que con ese lema de no tenerle miedo al No, no tenés ni idea de lo que uno puede lograr.

 

Alguien de Pixar la vio en Sundance también y a mí el día que me llegó un correo de Pixar, yo dije: “Juemadre, alguien me quiere estafar.” Sí, o sea, yo pensé que era mentira. Y el agente de ventas de Francia me dijo: “No, es verdad.” y te pagan $1.500 por ir a mostrarla. Entonces, terminé yo en Pixar, mostrando la película al grupo de animadores y trabajadores de Pixar. Yo decía: “¿Que qué le voy a decir a esta gente? Son los maestros del storytelling en el mundo.” Y me parecía muy gracioso que, justo lo que más les gustó, era lo que acá los productores que leyeron el guion más me criticaban. Por ejemplo, a mí me peleaban mucho por la salamandra que habla, que no, que eso es muy raro, pero cómo lo vas a hacer, que si en 3D… que toda la secuencia de escape en el motel –que es el infierno– le quita seriedad a la película… pero yo no quiero que la película se tome a sí misma demasiado en serio.

Alguien de Pixar la vio en Sundance también y a mí el día que me llegó un correo de Pixar, yo dije: “Juemadre, alguien me quiere estafar.” Sí, o sea, yo pensé que era mentira. Y el agente de ventas de Francia me dijo: “No, es verdad.” y te pagan $1.500 por ir a mostrarla.

Y eso que acá me criticaron tanto, allá era lo que más me preguntaban, porque es muy caricaturesco. Entonces en ese momento yo dije: “Definitivamente uno tiene que llevar la contraria. A veces vos tenés que contar la historia que vos querés contar, no la historia que te están diciendo que te van a premiar en Europa, no la historia que supuestamente es comercial, si nadie tiene ni idea de lo que va a funcionar o no.” Es mejor porque vos le metés muchos años de tu vida a esto. Entonces es mejor contar una historia desde un lugar honesto, desde un lugar donde vos realmente querés ver esa historia en pantalla, más desde lo que te están diciendo que puede funcionar.

 

Gala, ¿qué pensás, entonces, de la película llegando a Colombia? Esto lo estamos grabando unos días antes de su estreno en Colombia y sabemos que la impresión por fuera es buenísima. Es una película que se está viendo en aviones, que está en HBO Max, que muy probablemente va a tener más ventas a nivel de plataformas. Pero, ¿qué pensás ahorita del tema del público? Es una incertidumbre grande, pero lo que yo he podido sentir un poco es que ha llamado mucha gente joven. O sea, hay una cantidad de personas y de estudiantes míos que me han dicho: “Ve, tenés que entrevistar a Gala, tenés que hablar con Gala.” Entonces, hay un run run impresionante. Entonces, ¿qué esperás del contacto con el público?, que es como la prueba fuerte.

 

Pues mira, o sea, yo digo que uno no es pandebono para gustarla a todo el mundo, entonces habrá gente que vaya a conectar con la película, habrá gente que no. Lo importante es llegar a la gente que necesita ver la película en pantalla, porque, de nuevo, esta película surge a partir de cosas reales que este grupo de pelaos quería sanar y quería tratar en el cine, y que no estábamos viendo en el cine colombiano. Entonces siento que va por ahí la cosa. Es una película para los jóvenes, pero siento que no exclusivamente es para los jóvenes, ¿sabes? Ahora, el gran reto que tenemos acá en Colombia es que la mayor cantidad de gente se entere de que la peli existe, para que se animen a ir a vernos a salas de cine, porque pues muchos de ustedes sabrán, ese es el coco de del cineasta colombiano, ¿no? A mí vos no te imaginás la cantidad de gente que me dijo: “No, una película LGBTI, eso no te lo van a pasar en teatros comerciales, y es que no, eso es muy difícil.”

 

Mejor dicho, hay una narrativa muy limitante respecto a la distribución, respecto a la promoción y yo dije: “Ah, juemadre, yo voy a hacer lo que puedo con lo que tengo.” Y cogí y empecé a postear por redes sociales. Entonces todos estos estudiantes tuyos, muchos seguramente llegaron por eso. Yo no tenía para un agente de prensa, o sea, uno me está cobrando veinte millones libres, el otro, catorce millones libres. Yo ni siquiera cobré eso por hacer la película. Y entonces, claro, mis actores y yo nos volvimos el equipo de promoción de la peli. O sea, empecemos a mandar correos y yo empecé a postear hace dos o tres meses: “¿Quién nos quiere ayudar con la promoción? Les mando los materiales, les mando el tráiler vertical, horizontal, teasers, clips de la peli… y hubo una cantidad de gente que nos habló. La primera vez que posteé, treinta personas me respondieron, la segunda vez, sesenta personas me respondieron, y yo con todos me reunía y con todos hablaba de la película y les echaba todo el cuento.

Yo no tenía para un agente de prensa, o sea, uno me está cobrando veinte millones libres, el otro, catorce millones libres. Yo ni siquiera cobré eso por hacer la película. Y entonces, claro, mis actores y yo nos volvimos el equipo de promoción de la peli.

Entonces, hay otras maneras, ¿sabes? Yo siento que es cómo nos podemos repensar el tema de la distribución y de la promoción. El publicista de nosotros en Estados Unidos, que es Carlos Gutiérrez de Cinema Tropical, me decía: “Gala, nunca se ha hecho un cine tan audaz en América Latina como el que se está haciendo hoy en día y nunca se ha visto menos.” ¿Por qué? Hay algo que estamos haciendo en distribución y en promoción que no está funcionando. Y yo entiendo que hay muchos de nosotros que ya llegamos mamados al momento de distribuir y le entregamos la película al distribuidor, al agente de ventas. Pero ve, seamos honestos, ellos tienen otras veinte películas. Ellos no le van a meter, en últimas, lo que uno le mete. La energía que vos le metés. No van a contactar a persona por persona, así tenga trescientos seguidores. Así sea un estudiante, una universidad. Son los que más mueven, muchachos. Son los que más mueven gente.

 

Vos no te imaginás la cantidad de pelaos que me han conseguido charlas en universidades. Porque conectan con la historia. Cuando hicimos el preestreno en Medellín, se me acercó un grupo de muchachos: “Que encontramos la película por TikTok, que ta ta ta. Nos encanta que nos esté mostrando que se puede hacer este tipo de cine en Colombia.” Me decían: “Hay un profesor en la universidad de nosotros que dice que es irresponsable hacer cine de fantasía en este país, porque en este país se tiene que hacer cine social.” ¡Imaginate! Entonces yo decía como “increíble que esa sea la mentalidad”, y yo les decía: “Amigos, no dejen que nadie los traumatice. Cuenten las historias que ustedes quieran contar de la manera que ustedes quieran contarlas. Lleven la contraria. A veces hace falta eso.”

 

Es uno de los episodios y de las conversaciones en las que menos he hablado, porque hoy lo tenés todo para decir.

 

Perdón. [risas]

 

No, me parece espectacular, Gala. Y en serio esa energía del Sol la tenés, pero completica, y nos has dado una cantidad de pistas acerca de cómo podemos hablar del cine que se hace en nuestro país. Bueno, buen viento sobre Llueve sobre Babel

 

…buen viento y buena luz. Mil gracias.

 

EP263: Que nada te impida hacer tu película | Gala del Sol | Llueve sobre babel

https://www.youtube.com/watch?v=eARH4XAha78